Agotado
25 productos seleccionados con cariño
Coches, circuitos y juguetes de radio control para los que disfrutan con el movimiento y la velocidad. Un clásico que sigue funcionando generación tras generación.
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Los vehículos de arrastre sin mecanismo funcionan desde el año: el niño los empuja y ya está. A partir de los 3-4 años empiezan a manejar bien los de fricción y los circuitos sencillos.
El radio control pide más coordinación. Antes de los 5 años suele frustrar más que divertir, salvo modelos muy simples de dos botones. A partir de los 6 ya controlan bien la dirección y disfrutan de verdad.
Muchos juguetes de radio control no incluyen las pilas, y no hay nada peor que un regalo que no se puede estrenar. Mira siempre la ficha del producto y compra las pilas aparte si hace falta. Los modelos recargables por USB se han vuelto habituales y salen más a cuenta a la larga.
Los coches con ruedas de goma blanda funcionan bien en casa y no marcan el suelo. Si el juego va a ser en la calle o en tierra, busca ruedas grandes con dibujo y suspensión, porque los modelos de interior se atascan enseguida.