Agotado
15 productos seleccionados con cariño
Detalles para convertir su habitación en su sitio. Decoración infantil bonita pero práctica, pensada para acompañarles mientras crecen sin quedarse anticuada en un año.
El error más caro en decoración infantil es temarizar demasiado. Una habitación entera de un personaje concreto queda preciosa… hasta que a los ocho meses ya no le gusta ese personaje. Nuestro consejo: base neutra en paredes y muebles, y personalidad en los detalles fáciles de cambiar — textiles, láminas, cojines.
La luz marca el ambiente. Una luz cálida y regulable para la noche ayuda muchísimo con la rutina de sueño; la luz blanca fría los despierta más.
El orden funciona mejor si está a su altura. Cajas abiertas y baldas bajas hacen que recoger sea posible para ellos; los armarios altos y cerrados hacen que recoja siempre el adulto.
La altura de todo importa: si los cuadros y estanterías están a un metro veinte en vez de a la altura de un adulto, la habitación se siente suya de verdad.
Fija a la pared cualquier mueble que pueda volcar, evita cuerdas y cordones largos cerca de la cuna, y comprueba que las láminas o espejos estén bien sujetos. Lo bonito no puede salir caro.